Adegas Pazos de Lusco


  • D.O.: D.O. Rias Baixas
  • Hectáreas: 15 ha.
  • Producción: 120.000
  • Uvas: Albariño
  • Experto: Paula Fernández Trabanco, enólogo

Adega Pazos de Lusco es uno de los valores consolidados dentro de la D.O. Rías Baixas.
Sus vinos, con una espléndida carga frutal, armónicos, equilibrados y marcados por notas minerales que mejoran en botella, han convertido a la bodega en punto de referencia de la denominación, gracias a lo cual, se ha logrado proyectar -además de a sus elaboraciones-, más allá de nuestras fronteras obteniendo reconocimientos en Estados Unidos, Alemania, Holanda y Gran Bretaña.
La bodega, fundada en 1996, fue adquirida en 2006 por el grupo Dominio de Tares, que encontró en ella las exigencias para desarrollar su proyecto en las Rías Baixas: naturalidad, prestigio y viñedos que expresaran lo mejor de la Albariño.
El grupo Dominio de Tares trabaja con el objetivo de poner en valor y dar a conocer variedades autóctonas -poco conocidas y de gran potencial-, de la zona noroeste de España y así contribuir a un mayor conocimiento de la zona y su terruño.
Además de Pazos de Lusco  en las Rías Baixas, acompañan al grupo las bodegas Dominio de Tares, en la D.O. Bierzo y Dominio DosTares, en la V.deT. Castilla y León.

Bodega y viñedos
Situada en el municipio de Salvaterra do Miño, en la vitícola subzona del Condado de Tea, en uno de los límites de la Denominación de Origen Rías Baixas, una típica casa solariega del siglo XVI preside el viñedo de Albariño de Pazos de Lusco. El pazo, con su capilla, su pajar y sus caballerizas, es el perfecto ejemplo de arquitectura gallega solariega típica de la vida rural y señorial de entonces en Galicia.
En el año 2009 la construcción a escasos metros de una nueva bodega para la elaboración, más moderna y funcional, tomó el relevo. Dotada de un equipamiento de alto nivel tecnológico, la nueva bodega se concibió para elaborar los vinos en tándem entre tradición e innovación en que las prioridades se centran en mantener la manera de elaborar y en ofrecer una producción limitada del mejor albariño.
Mientras que por sus condiciones climáticas -de influencia atlántica- y la composición del suelo -granítico, pobre en materia orgánica y de alto contenido en minerales- constituyen el paradigma que representa el concepto de terruño gallego, la fisionomía de la finca -Pazo Piñeiro-, en la que la bodega se ubica rodeada de su viñedo en una sola extensión a modo de château, es una “rara avis “dentro de la denominación -donde los viñedos suelen estar diseminados en pequeñas parcelas- que han convertido a la bodega en punto de referencia en las Rías Baixas.
Así, rodeando la bodega, la finca cuenta con cinco hectáreas de viñedo propio de la variedad Albariño plantadas con el sistema tradicional de pérgola, que permite que la uva Albariño se muestre en toda su plenitud.
La bodega cuenta además con 10 hectáreas de viñedo de viticultores de la zona, trabajadas bajo los criterios y supervisión de Pazos de Lusco.

Procesos
Llevando a cabo prácticas respetuosas con el medio ambiente - arado para el control de la vegetación, podas en verde y el aclareo de racimos…-, en Pazos de Lusco, la elaboración de sus vinos es totalmente artesanal, logrando así extraer todo el potencial de sus pagos, respetando al máximo el carácter de sus variedades autóctonas y de los suelos en los que crecen.
Durante la vendimia, realizada manualmente, se lleva a cabo una primera selección del fruto.
Con el objetivo de preservar la identidad cada una de los terruños de Pazos de Lusco, la vinificación se realiza por separado.
La crianza, en barricas de roble francés y americano, tiene lugar en las cavas subterráneas de la bodega donde las condiciones de temperatura y humedad se consiguen de forma completamente natural. Ésta dura entre 4 y 18 meses, dependiendo de cada elaboración.