Bodega El Albar Lurton


  • D.O.: D.O. Rueda
  • Hectáreas: 39 ha.
  • Producción: 0
  • Uvas: Verdejo | Sauvignon Blanc | Tinta de Toro
  • Experto: François Lurton


La Bodega El Albar Lurton nació con el objetivo de elaborar un gran blanco en el país de los tintos.

Situada en Villafranca del Duero, a 10 km del centro histórico de Toro, entre Valladolid y Zamora, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, se emplaza entre la D.O. Rueda y la D.O. Toro.

Sus viñedos, situados a una altura media de 680 m, cuentan con un total de 39 hectáreas plantadas en las laderas del río.
De ellas, 18 hectáreas son de variedades para la elaboración de sus blancos con D.O. Rueda. 6 hectáreas de Sauvignon y 12 de Verdejo. El sistema de riego por goteo con los que están equipados estos viñedos, permite mantener los niveles de acidez adecuados al tiempo que reduce los niveles de alcohol.
Dada la juventud de estas viñas, plantadas entre 2005 y 2008, en Albar Lurton trabajan también con productores de la zona que cuentan con viñas más viejas de Verdejo.
La otras 17 hectáreas están destinadas a Tinta de Toro (variante local de Tempranillo) para la elaboración de tintos. Son viñas muy viejas, teniendo algunas de ellas más de 65 años.
Crecen en arbustos o ‘copas’, lo que permite que las agrupaciones estén en la sombra para una mejor conservación de la humedad. En 2007, plantaron un viñedo experimental de 4 hectáreas en la región de Toro, de alta densidad, que dotaron con un sistema de riego. Ello hace que los vinos elaborados a partir de este viñedo no sean aceptados por el Consejo Regulador de la D.O. Sin embargo, son vinos de excelente calidad, con niveles de alcohol menores.
Por otro lado, trabajan con un pequeño número de agricultores de viñas muy viejas de Tinta de Toro, que proporcionan muy bajos rendimientos en racimos muy concentrados.

El clima es continental con inviernos muy largos y fríos, primaveras cortas con heladas tardías y veranos calientes y secos. Las lluvias son escasas y principalmente caen en invierno (entre 150 y 400 mm por año). Todo ello obliga a las raíces de las viñas ir a buscar el agua en profundidad.

La proximidad del río Duero genera un microclima aportando una humedad muy beneficiosa para los viñedos, a la vez que refleja los rayos de sol sobre éstos. Así los racimos crecen lentamente, madurando muy tarde, haciendo que la vendimia se realice a partir de mediados de octubre.

Sus suelos, pardos, pedregosos y aluviales, compuestos de arenas y limos ricos en calcio y magnesio, permiten un buen drenaje. Además las piedras de color rojizo y amarillo depositadas por el río Duero, reflejan los rayos del sol siendo una reserva de calor durante la noche cuando las temperaturas bajan.

François Lurton, miembro de la quinta generación de la familia Lurton de Burdeos, de larga tradición vinícola, fundó junto a su hermano en 1988 sus propias bodegas que hoy cuentan con viñedos en Argentina, Chile, España y Francia y que dirige solo en la actualidad.

Su historia en España se remonta en 1992 cuando, François y su hermano llegaron a Rueda para producir Sauvignon.
Por curiosidad, aprovecharon para vinificar la variedad de uva local verdejo, de la misma manera.

Fue una auténtica revolución: la verdejo, tradicionalmente elaborada al estilo oxidativo del jerez, que da lugar a un vino destacable y original, experimentó un éxito inmediato. Rápidamente, esta variedad se impuso como una alternativa al albariño, tanto en España como en exportación.

A partir de 1998 y con la intención de darle un compañero tinto a su vino blanco, empezaron a vinificar antiguas viñas compradas en la denominación vecina D.O. Toro.
La calidad y la potencia del tinto obtenido los animó a crear allí otra bodega.

En el año 2000, compraron un terreno situado entre Rueda y Toro, en el municipio de Villafranca de Duero, y donde construyeron una bodega para producir los dos tipos de vino.