Bodega Álvaro Palacios


  • D.O.: D.O.C.A. Priorat
  • Hectáreas: 30 ha.
  • Producción: 195.000
  • Uvas: Garnacha | Cabernet Sauvignon | Syrah | Merlot | Macabeo | Merlot
  • Experto: Álvaro Palacios y Oriol Castells


Álvaro Palacios es el portaestandarte de sus bodegas.
Practicando una enología que roza el romanticismo y la poética en una región montañosa y exigente, sus vinos, nacidos de una viticultura heroica, de rigor y esfuerzo, son pura espiritualidad y sensibilidad.

Las técnicas de elaboración son para él muy secundarias frente a la influencia del terruño, la uva y el conocimiento de sus viñas de los que nacen vinos cada vez más finos y delicados, dando valor tanto a los vinos más modestos como a los grandes vinos de finca que reflejan de forma inequívoca la singularidad de cada pago.

Álvaro Palacios es el compromiso con las prácticas vitícolas tradicionales de cada una de las zonas en las que elabora sus vinos, la concepción de un gran vino como el fruto riguroso y puro de una localización geográfica e histórica privilegiada, y de viñedos que deben ser cuidados con responsabilidad, oficio y pasión.

Naturaleza, territorio, historia: su coincidencia cristaliza en vinos singulares, identificados con su entorno, dotados de una dimensión espiritual precisa, bella, única. Esa es la definición de un gran vino: la sintonía entre un espacio y un tiempo’.

La bodega y los viñedos, en Gratallops, en el corazón del Priorat, Girona, se envuelven en un paisaje íntimo y cargado del misticismo en el que los monjes cartujos de Scala Dei desarrollaron la cultura vitícola durante la Edad Media.

El edificio de la bodega, obra de Jesús Manzanares en clave vanguardista, evoca mediante un juego estético el agua, la tierra, el aire y la luz.
Concebido para trabajar de forma práctica e inteligente, aprovechando el desnivel del terreno para vinificar por gravedad, la sala de crianza tiene forma de media barrica tumbada emergiendo de un paisaje mágico en el que está plenamente integrada.

Sus 30 hectáreas de viñedo viejo, sobre la geografía montañosa y abrupta típica del Priorat, en suelos de llicorella -nombre que recibe la pizarra en la zona-, están plantados en terrazas y costers’ -pendientes- tradicionales de la región, que evocan metafóricamente las suaves ondulaciones de un mar alterado.

Estas 30 hectáreas se distribuyen en 16 de Garnacha, 6,5 de Samsó -Cariñena-, y el resto de repartidas entre Cabernet Sauvignon, Syrah, de Merlot y Macabeo.

Sus viñedos, a una altitud media de 400 metros sobre el nivel del mar y enmarcados en la D.O. Ca. Priorat, se sitúan bajo el influjo de un clima de marcada continentalidad.
La amplitud térmica día-noche, con veranos largos, calurosos y secos, en los que las temperaturas máximas pueden alcanzar los 40°C y las mínimas 12°C, garantiza la óptima maduración del fruto.
En invierno, las temperaturas pueden descender por debajo de los 0°C, con heladas y granizadas ocasionales.
La temperatura media anual es de 15 °C, la precipitación de 400-600 l/m² y la insolación alta, de 2.600 horas anuales.
Protegidos por el macizo del Montsant, en esta zona se encuentran los vientos gélidos del norte con el cálido Mistral que sopla del este y que provocan una evaporación rápida de la humedad en superficie.

De la suma de todos estos factores, junto a la naturaleza del suelo, nacen vinos de marcada mineralidad, rebosantes de identidad y localización.

Dada la dificultad orográfica de esta tierra que imposibilita el paso de maquinaria, las viñas se trabajan manualmente y se ara, siembra y cosecha con mulas.

Con producciones de bajo rendimiento, espíritu, paciencia, pasión, luz y rigor Álvaro Palacios elabora vinos rotundos, frescos y minerales que han revolucionado el panorama vinícola español y alcanzado las más altas cotas de prestigio y reconocimiento a nivel mundial, con una mención especial a L’Ermita con 99 puntos Parker y 97 puntos Peñín.

Su producción anual alcanza las 195.000 botellas anuales.


Álvaro Palacios nació en 1965 en Alfaro, La Rioja, en el seno de una familia bodeguera con cinco generaciones de tradición, propietaria de las bodegas Palacios Remondo.

Siendo joven, había sido vendedor de barricas lo que provocaba sorna entre algunos de sus críticos cuando empezó a elaborar vinos en el Priorat: ‘aquí llega Palacios con sus barricas’. Sin embargo, los años han demostrado su avidez por saber, por aprender de los suelos, de las uvas y de lo que quedaba de la memoria vinícola en una zona.

Fueron precisamente esa inquietud y curiosidad las que le llevaron a estudiar enología en la facultad de Burdeos bajo la tutela de Jean Pierre Moueix, del mítico Château Pétrus, donde realizó sus prácticas.

Fue entonces cuando se propuso trasladar ese concepto de enología a España y, tras años recorriendo regiones vinícolas para su proyecto, descubrió, de la mano de su sobrino Ricardo Pérez Palacios y René Barbier (Clos Mogador), el Priorat y el Bierzo leonés, decidiéndose, por el momento, por el Priorat.

Así, en 1989, se estableció en Gratallops, en el Priorat, desde donde junto a un pequeño grupo de viticultores y bodegueros visionarios -entre los que se encontraba René Barbier- impulsaron una revolución en los vinos del Priorat durante la década de los 80, con la que lograron el glorioso despertar de los caldos de esta comarca de prestigio olvidado, situándolos en la cima de la enología contemporánea.

En 1992, fundó sus propias bodegas, Álvaro Palacios, consiguiendo en pocos años un resultado extraordinario: el reconocimiento unánime de sus vinos a nivel mundial, además de su contribución al resurgimiento de los vinos del Priorat.


Álvaro Palacios compagina su actividad en el Priorat con la dirección de las bodegas familiares Palacios Remondo en La Rioja y bodegas Descendientes de J.Palacios, ésta última junto a su sobrino Ricardo Pérez Palacios, en el Bierzo leonés.

Descendientes de J. Palacios es la confirmación de la capacidad de Palacios para refinar su conocimiento hasta el punto de elaborar vinos grandiosos en zonas vinícolas tan distintas, otorgándoles la personalidad de cada una de ellas y afirmándose como la personalidad más relevante del panorama español del vino.

Además, Álvaro Palacios elabora en el Priorat, en los evocadores parajes de Gratallops, un aceite virgen extra de tradición mediterránea que nace de olivos de más de 500 años de edad de las variedades Rojal, Arbequina y Morrut.

Arquitectura:


La bodega Álvaro Palacios, ideada por Jesús Manzanares, es el perfecto paradigma de la evolución que el sector vinícola está experimentando en nuestro país.

Jesús Manzanares es el alma mater y director de un estudio de arquitectura con oficinas en Madrid y Jávea.
Licenciado en 1986 por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, ha desarrollado y desarrolla en la actualidad multitud de proyectos de viviendas y edificación.

Sin embargo son los proyectos de más envergadura los que le han hecho más conocido.
Proyectos como la rehabilitación integral del Balneario de Panticosa en colaboración con el portugués Álvaro Siza y el navarro Rafael Moneo, diversos hoteles y, en especial, algunas de las bodegas más importantes tanto en España como en el extranjero.

Algunas de estas bodegas como Enate, Losada Vinos de Finca, Pago de los Capellanes, Aalto, y Mauro, han confiado en Jesús Manzanares para la construcción de sus bodegas, comprendiendo que la modernización del sector y un nuevo concepto de viticultura y enología, pasan también por la renovación arquitectónica, convirtiéndose así estas bodegas en auténticas ‘catedrales del vino’.

El secreto de sus proyectos, siempre basados en la funcionalidad, está en el uso de los materiales que evocan la tierra, el aire y la luz para conseguir una verdadera inmersión en la naturaleza a la vez que optimiza el uso de los recursos naturales.

PRODUCTOS DE LA BODEGA