Bodegas Alto Moncayo


  • D.O.: D.O. Campo de Borja
  • Hectáreas: 60 ha.
  • Producción: 80.000
  • Uvas: Garnacha Tintorera
  • Experto: Chris Ringland | José Luis Chueca | Miguel Sanmartín, enólogos

En las laderas de las estribaciones del Moncayo, el punto más alto de la Cordillera Ibérica con una altitud de 2.315 metros, sobre suelos de arcilla roja mezclados con pizarras, en el centro de la D.O. Campo de Borja, Bodegas Alto Moncayo tiene su kilómetro cero en algunas de las cepas más viejas de Garnacha de la zona.
En el año 2002 la bodega comenzó su andadura de la mano del reputado exportador Jorge Ordóñez con el objetivo de lograr vinos de altísima calidad  y fuerte personalidad elaborados a partir de la autóctona Garnacha de monte -una de las variedades que mejor refleja su terruño- procedente de viñedos viejos, y convertirlos en un referente mundial entre los monovarietales de Garnacha.
La bodega cuenta con 92 hectáreas de viñedo plantadas exclusivamente con la autóctona Garnacha. Con edades de entre 40 y 100 años, las cepas, plantadas en vaso con clones autóctonos de la casta del lugar, son muy equilibradas y con un sistema radicular muy profundo.
A una altitud que varía de los 500 a los 800 metros sobre el nivel del mar, los viñedos de Alto Moncayo crecen sobre suelos pobres en materia orgánica y poco profundos de piedemonte de las sierras de Ainzón, Fuendejalón y Tabuenca, muy pedregosos, con cantos poco rodados, de calizas o margas, dolomías, cuarcitas y pizarras.  Su composición pedregosa los hace muy permeables, permitiendo que el agua se filtre hasta las capas arcillosas más profundas.
La situación de los viñedos a diferentes altitudes favorece variedad de microclimas que, junto a la estricta selección de los viñedos dentro de la propia denominación, propicia que las Garnachas de Alto Moncayo sean diferentes a las del resto en una misma zona.
En las cercanías del Moncayo, los viñedos crecen bajo el influjo de un clima continental frío y seco de influencia atlántica en invierno, y mediterránea en verano. Las escasas precipitaciones varían según la altitud siendo la media superior en las zonas más altas donde las condiciones se endurecen debido al Cierzo que sopla del noroeste acelerando la evaporación de  las escasas precipitaciones.
Es debido a la altitud a la que se sitúan los viñedos y las características del clima y el suelo que de ello derivan, que el fruto madura muy pausadamente logrando vinos de gran expresión varietal y mineralidad, voluminosos y untuosos en boca, con taninos amables y maduros, y gran persistencia aromática. Vinos en definitiva que expresan la más pura esencia de la Garnacha de monte.