Bodegas Valdesil


  • D.O.: D.O. Valdeorras
  • Hectáreas: 25 ha.
  • Producción: 200.000
  • Uvas: Godello | Mencía
  • Experto: Director técnico Borja Prada / Enólogo Cristina Ma


Valdesil es la historia de la familia Prada, que ha logrado la recuperación de una variedad noble autóctona devastada tras el paso de la filoxera, la Godello.

Es la variedad blanca con mayor potencial aromático de la península Ibérica, tiene una excelente relación alcohol-acidez y una capacidad de envejecimiento de más de 10 años.

Tras la venta de algunas de las parcelas a otros viticultores y su posterior recuperación por parte de la familia, han conseguido elaborar vinos que reflejan el origen y la variedad, elegantes, potentes y con una personalidad inconfundible.

El micro viñedo de Godello de apenas 1.500 m² y que fue el origen de todo, se ha convertido en centro de peregrinación mundial al representar un hito histórico en la viticultura mundial: no solo es el viñedo más antiguo del mundo de la variedad Godello, sino que además es el único de una variedad noble del que se conocen sus orígenes.

En un enclave natural incomparable, de gran riqueza florística y diversidad vegetal, además de un gran patrimonio faunístico con aves rapaces, murciélagos y mamíferos carnívoros, la bodega y los viñedos de Valdesil, situados en el Valle del Sil, se emplazan en la Galicia interior, al noroeste de la comarca heterogénea y de grandes contrastes de Valdeorras, en el término municipal de Vilamartín de Valdeorras, en la provincia de Ourense e inscritos en la pequeña D.O. Valdeorras.

Sobre suelos pizarrosos, que aportan una mineralidad muy característica a los vinos, y situados en las mejores localizaciones de Valdeorras, en las soleadas laderas de Córgomo, Valdesil cuenta con los viñedos de Godello más viejos de España, de entre los que destaca el viñedo de Pedrouzos, plantado a finales del siglo XIX por el antepasado de la familia Prada y gracias al cual se ha perpetuado la auténtica Godello que ha permitido llevar a cabo una rigurosa selección clonal.

Tomando como modelo Pedrouzos, todos sus viñedos de Godello reproducen el clon original del que proceden sus púas
.

Así pues, la diferencia de los viñedos de Valdesil, tiene la clave en su origen.

Éstos, con una extensión de 25 hectáreas de Godello y Mencía, están formados por un mosaico de pequeñas parcelas de viña vieja, situadas en las mejores localizaciones de Valdeorras, la mayor parte en las soleadas laderas de Córgomo y Portela, en el municipio de Vilamartín de Valdeorras, donde primero se empezó a cultivar la vid en Valdeorras y que alberga la mayor extensión de viñedos cultivados sobre suelos pizarroso, al noroeste de la provincia de Ourense.

Con un clima extremo mediterráneo húmedo con tendencia continental, es una de las comarcas más secas y calurosas de Galicia.

En el valle del Sil, las temperaturas máximas veraniegas rondan los 38 ºC, mientras que los inviernos son de templados a fríos con una temperatura mínima de -4 ºC.
La pluviometría es baja, de entre 850 y 1000 mm, con un período seco y soleado de mayo a septiembre y la insolación alta, de 2.100-2.200 horas/año.

La elevada humedad propicia neblinas que cobijan el valle bajo, dándole un aire de misterio.
Gracias a ésta, el paisaje se mantiene verde durante todo el año con una extensa masa forestal de casi el 65%. La vegetación forestal está compuesta de encinas, alcornoques, avellanos, olivos, robles, castaños y pinos de repoblación, cumpliendo éstos últimos un importante papel de lucha contra la erosión.

La combinación de un microclima único en Valdeorras, caracterizado por las oscilaciones de temperatura entre el día y la noche, la variedad de suelos y la altitud y latitud permiten una completa maduración de las uvas, aportando gran personalidad a la variedad dando lugar a vinos concentrados, voluminosos y de marcado carácter mineral.

Valdesil trata de reflejar en sus vinos la importancia de los suelos de Valdeorras, con su característica pizarra, así como el resultado de un minucioso trabajo en viñedo que busca ofrecer vinos con profundidad y capacidad para emocionar.

Su producción anual alcanza las 200.000 botellas.


Valdeorras fue tierra de paso y destino para las legiones romanas que plantaron las primeras cepas amparados por el especial microclima de la zona y la benevolencia de su agricultura.

Ello dio lugar a una tradición y cultura el cultivo de la vid y en la elaboración de vinos que se extendió a lo largo del Camino de Santiago, que a su vez favoreció el establecimiento de órdenes religiosas, hecho que dio más auge al sector.

La fertilidad de sus valles, la importante riqueza minera de sus montañas y su localización en una de las entradas naturales a Galicia, facilitaron su poblamiento.
Los romanos, al tiempo que extraían oro de estas tierras, desarrollaron una importante actividad vitivinícola en las pizarrosas laderas del Valle del Sil.

Las primeras referencias sobre el cultivo de la vid en la zona datan entre el siglo I y II d.C

La historia de Bodegas Valdesil se remonta a 1885 cuando, tras la devastación de los viñedos por la filoxera, un antepasado de la familia Prada, José Ramón Gayoso, viticultor de la zona convencido de la nobleza y potencial de la variedad autóctona Godello, en contra de la corriente de la época, empezó a plantarla sobre las altas laderas pizarrosas de las colinas del Valle del Sil, en un paraje conocido como Pedrouzos a 200 metros por encima del Sil.

Esa pequeña extensión se fue ampliando poco a poco con pequeñas parcelas, "pezas", eligiendo las mejores localizaciones en los alrededores de Portela.
Con el paso de los años, muchas de estas parcelas fueron vendidas a otros viticultores.

Hasta que, en el año 2001, la rama más joven de la familia animada por las posibilidades de la variedad y las particularidades de la comarca valdeorresa, decidió recuperar las pezas que generaciones atrás habían pertenecido a la familia, integrándolas nuevamente al patrimonio familiar.

Gracias al trabajo de un visionario, que fue José Ramón Gayoso y a la labor de recuperación de la familia, se ha llevado a cabo una selección clonal y ha puesto en práctica técnicas poco habituales en la viticultura gallega como son las cubiertas vegetales.