Celler Lagravera


  • D.O.: D.O. Costers del Segre
  • Hectáreas: 11 ha.
  • Producción:
  • Uvas: Garnacha Tintorera | Merlot | Cabernet Sauvignon | Monastrell | Garnacha | Sauvignon Blanc
  • Experto: Ivà Gallego, enólogo

Lagravera es síntesis de tierra, grava y uva. Es la evolución de una antigua gravera que, cuidada con el máximo mimo y cariño, se ha convertido en un viñedo singular.
A las puertas de los Pirineos, en un enclave privilegiado, entre la vertiente sur de la Serra Llarga y el río Noguera Ribagorçana en la comarca del Segrià, casi al límite con Aragón, Lagravera nace para elaborar vinos que crecen entre las piedras, bañados por un clima extremo y marcados por la mineralidad de la tierra.
El antiguo yacimiento de grava es hoy el viñedo que, plantado en 1890, la familia trabaja con amor y dedicación partiendo del máximo respeto y cuidado por la tierra bajo las directrices de la agricultura biodinámica, contando con las certificaciones Demeter International -certificación de agricultura biodinámica- y CCPAE (Consell Català de Producció Agrària Ecològica).
El antiguo almacén agrícola de la vieja casa pairal se ha convertido hoy en la bodega donde, uniéndose tradición y modernidad, entre los vestigios de su pasado industrial, se elaboran y descansan los vinos de Lagravera.
Delimitado por jaulones llenos de piedras, en sintonía con el origen de la bodega y la viña, Lagravera trabaja el viñedo centenario plantado en 1890 con variedades autóctonas y otras ancestrales en proceso de identificación ampelográfica. La idiosincrasia de este viñedo -edad, variedades y origen- hace de él una auténtica joya, siendo uno de los más longevos de Cataluña.
Con una extensión de 11 hectáreas, en él cultivan además las variedades tintas Garnacha tinta -base de sus elaboraciones-, Merlot, Cabernet Sauvignon y Monastrell; y las blancas Garnacha blanca, Chenín blanco y Sauvignon Blanc.
En equilibrio con el entorno y con el objetivo de conseguir la mejor calidad, el desempeño de la agricultura biodinámica da lugar a vinos ecológicos, vinos que aman y respetan la naturaleza y que por ello llevan con orgullo el nombre de Ónra, en homenaje a la naturaleza y a la tierra de las que nacen.