Descendientes de J.Palacios


  • D.O.: D.O. Bierzo
  • Hectáreas: 30 ha.
  • Producción: 200.000
  • Uvas: Mencía |
  • Experto: Álvaro Palacios y Ricardo Pérez Palacios


Bodegas Descendientes de J.Palacios, en la D.O. Bierzo, es un tándem entre la experiencia y la sabiduría del enólogo Álvaro Palacios
(Álvaro Palacios, D.O. Priorat), figura de referencia en la enología moderna que ha traspasado nuestras fronteras, y Ricardo Pérez Palacios, sobrino de Álvaro, que con su juventud, vitalidad y entrega capitanea la bodega que es un tributo a la figura de su abuelo y padre de Álvaro.

Juntos son artífices de la revolución silenciosa que está teniendo lugar en la viticultura del Bierzo.

El recorrido de la bodega es una historia de mutua retroalimentación entre la evolución de sus creadores, sus vinos y la D.O. Bierzo, sin la que no se puede entender cada una de ellas de forma independiente.

Trabajando los viñedos más escondidos con métodos biodinámicos para conseguir vinos espléndidos, su forma de ententer la viticultura se basa en la defensa de las parcelas y en la obsesión por matizar cada elaboración en función de cada viñedo del que proceda. Cada vinificación es singular y se define por sus particularidades.

Tradición espiritual, tierra y naturaleza y búsqueda de la transparencia conforman el leit motiv de Descendientes de J. Palacios que les permite obtener vinos frescos, fragantes, jugosos y llenos de vida, fiel reflejo de la personalidad vitícola de las colinas del Bierzo.
Sus viñedos se sitúan cerca de monasterios, capillas y rutas de peregrinaje, en lugares en los que la impronta del pasado espiritual de la región quedan tangibles y en los que la cultura monacal marcan el carácter de la bodega.
La influencia de la naturaleza con sus paisajes, su clima, su vegetación y sus suelos, deja una marca en cada vino que es única e irrepetible.
La transparencia de una viticultura que busca poner en valor el contexto histórico y cultural de cada localización para ser un espejo de todos los elementos que moldean cada lugar.

En las escarpadas laderas de Corullón, en Villafranca del Bierzo, en la provincia de León, en un entorno montañoso, de valles verdes y cristalinos arroyos, de gran valor paisajístico, botánico y faunístico en el que el aislamiento ha preservado casi intactos sus bellos y diversos ecosistemas naturales y su patrimonio arquitectónico y cultural único, se emplaza la antigua bodega de piedra completamente restaurada de Descendientes de J. Palacios y sus viñedos.

La complicada orografía de estas tierras obliga a trabajar las viñas manualmente y se ara, siembra y cosecha con mulas.

Sus viñedos, formados por 30 hectáreas de Mencía repartidas en 200 parcelas, tienen su origen en sepas viejas de gran calidad.

Sobre empinados suelos de pizarras y areniscas, francos y franco-arcillosos, a una altitud de entre 400 y 800 metros sobre el nivel del mar, se encuentran bajo el influjo del un clima continental semi-húmedo de influencia entre atlántica y mediterránea, caracterizado por inviernos templados y veranos de sequedad y calor moderados.
Se benefician de 2.000 horas de sol al año, una pluviometría de 750 l/m² y una temperatura media de 12,3 ºC con importantes contrastes día-noche.

Las condiciones en la D.O. Bierzo favorecen una maduración perfecta del fruto y completa ‘unas condiciones inmejorables para la elaboración de grandes vinos’ como ya vislumbrara inicialmente Émile Peynaud y confirmaran con posteriormente los críticos de vino más influyentes.

Practicando una viticultura de bajo rendimiento, su producción alcanza las 200.000 botellas anuales.


Álvaro Palacios y Ricardo Pérez Palacios llegaron a Villafranca del Bierzo en 1.999 donde adquirieron algunas hectáreas de viña y una pequeña bodega para elaborar un gran vino bajo la D.O. Bierzo a partir de la autóctona variedad Mecía.

En homenaje a su padre, fallecido en el año 2.000, dieron nombre a su nuevo proyecto: Descendientes de J. Palacios.

Sin embargo, su llegada al Bierzo no fue solo fruto de la búsqueda de un lugar en el que elaborar sus vinos.
Ya desde la década de los 80, cuando Álvaro buscaba una zona singular para su empresa, de la mano de Ricardo y René Barbier (Clos Mogador), venía gestándose la idea de instalarse en el Bierzo.

Álvaro Palacios, procede de una de las grandes sagas familiares de La Rioja Baja, los Palacios Remondo y los Muro.
Tras haber vivido la viticultura desde pequeño y haberse formado en enología en la facultad de Burdeos bajo la tutela de Jean Pierre Moueix, del mítico Château Pétrus, donde realizó sus prácticas, fundó en 1989 las bodegas Álvaro Palacios en el Priorat.
Fue además, con una nueva generación de enólogos y bodegueros del Priorat, artífice de una revolución en los vinos del Priorat durante la década de los 80, con la que lograron el glorioso despertar de los caldos de esta comarca de prestigio olvidado, situándolos en la cima de la enología contemporánea.

Ricardo Pérez Palacios, sobrino de Álvaro, ha vivido también la viticultura desde niño y cuenta con una larga experiencia en Francia, Chile y Estados Unidos.

Juntos, han contagiado su entusiasmo y optimismo a viticultores del Bierzo y son artífices, como fuera en su día Álvaro en el Priorat, de una revolución en los vinos del Bierzo marcando un camino a seguir y una nueva sensibilidad.

Descendientes de J. Palacios es en definitiva la confirmación de la capacidad para elaborar vinos grandiosos otorgándoles la personalidad de la zona en la que nacen y afirmándose como referente del panorama español del vino.