Dominio de Pingus


  • D.O.: D.O. Ribera del Duero
  • Hectáreas: 5 ha.
  • Producción: 6.000
  • Uvas: Tinto fino
  • Experto: Peter Sisseck


Emplazada en Quintanilla de Onésimo, en la provincia de Burgos, e inscrita en la D.O. Ribera del Duero, Dominio de Pingus es una bodega muy pequeña que, desde su fundación, ha logrado que sus vinos sean muy valorados internacionalmente.

Es también una bodega artesanal y de baja producción que, con unas pocas hileras de barricas nuevas, una rudimentaria prensa, algunas tinas de madera y depósitos de acero, permite una esmerada elaboración que se refleja en la gran calidad del producto final. Esta producción limitada convierte a sus vinos en unos de los más escasos, exclusivos y buscados de España y probablemente del mundo.

El secreto de estos vinos está en el ensamblaje de uva procedente de las únicas casi 5 hectáreas de viña, la mayoría con una media de entre 60 y 70 años, de Tinto Fino, que se cultivan en una muy controlada selección.
Éstas se reparten en las 1,2 hectáreas de la viña de San Cristóbal con cepas de 70 años de edad, las 2,5 hectáreas de los dos viñedos del pago Barroso de cepas de 60 años y la única hectárea de otro viñedo más joven.

Los viñedos, sobre suelos arcillo-calcáreos, se sitúan a una media de 750 m sobre el nivel del mar, bajo el influjo del clima mediterráneo con una marcada continentalidad.
Los inviernos son rigurosos y con frecuentes heladas, en los que las temperaturas pueden descender hasta los 10°C bajo cero, pudiendo llegar ocasionalmente a los 20°C bajo cero. Con una pluviometría anual baja, de 300 a 550 l/m² al año, los veranos son calurosos y secos.
Sin embargo, debido a la altitud, las temperaturas caen bastante durante la noche permitiendo a las vides refrescarse y descansar, algo muy beneficioso para ellas.

El despalillado se realiza manual y pacientemente, desgranando las uvas más maduras de cada racimo.
Tras una recolección selectiva y posterior clasificación de los mejores granos en la mesa de selección, la microvinificación es minuciosa y el envejecimiento se lleva a cabo en barricas especiales.
Durante el proceso, el vino no se somete a clarificaciones ni filtraciones para respetar al máximo sus cualidades naturales. El resultado son grandes vinos, marcados por una buena intensidad, finos, grasos, con gran amplitud de boca, buena estructura y potencial de guarda.


Peter Sisseck, ingeniero agrónomo y enólogo, nació en Copenhage en 1962.

En la época en que estudiaba en la universidad de Burdeos, comenzó a relacionarse, junto a su tío Peter-Vinding-Diers, uno de los grandes enólogos en la actualidad, con el mundo de la viticultura. Trabajó durante varios años en importantes bodegas de la zona.

También junto a su tío, inició lo que actualmente se conoce como la nueva ola de los vinos blancos de Burdeos, en la zona de Graves.

Trabajó en California colaborando con la prestigiosa enóloga Zelma Zong.

A su llegada a España en 1990, trabajó como enólogo en Pesquera del Duero.

La bodega Dominio de Pingus, fue creada en 1995 y se trata de un proyecto que Sisseck tenía en mente desde hacía ya tiempo.

Los años 1996, 2000, 2001 y 2003 fueron las primeras grandes cosechas de Pingus.
Con la extraordinaria cosecha de 2004, recibió sus primeros 100 puntos del crítico Robert Parker
.


Desde el año 1999 lleva la dirección técnica de Celler Mas Gil en l’Empordà.

Asimismo, desde el año 2001 es director técnico de Quinta Sardonia en Sardon de Duero.


Peter Sisseck es también, junto a su amigo Silvio Denz, propietario y enólogo de Château Rocheyron, su proyecto más reciente en Saint Émilion, Burdeos.
Actualmente ejerce como enólogo y asesor de Hacienda Monasterio.

PRODUCTOS DE LA BODEGA