Bodegas La Emperatriz


  • D.O.: D.O.C.A. Rioja
  • Hectáreas: 101 ha.
  • Producción: 0
  • Uvas: Tempranillo | Garnacha | Viura
  • Experto: Dirección General Eduardo Hernáiz y Víctor Hernáiz


Pluralidad de parcelas, infinidad de matices.
Vinos de aromas infinitos y sabores que expresan la esencia singular de una finca única
.

Finca La Emperatriz busca la excelencia de un vino con personalidad propia. Un vino capaz de expresar la personalidad de un viñedo. Un viñedo singular, histórico y único. Único por su tipo de suelo muy pobre de canto rodado depositado por el Río Oja hace miles de años. Único por la vejez de sus cepas y su situación en una de las zonas más frías de La Rioja, a 570 metros de altitud.
Y al enorme potencial del viñedo, se unen el esfuerzo, el genio y la dedicación de todo el equipo de la bodega para, desde el respeto al campo, a la tradición y al trabajo artesanal, concentrar en sus vinos lo mejor de la tierra y la bodega.

Emplazamiento
En el término municipal de Baños de Rioja, en el extremo noroccidental de la D.O.Ca. Rioja, entre las Sierras de Cantabria y Demanda, a caballo entre Santo Domingo de la Calzada y Castañares de Rioja, se emplaza Finca La Emperatriz.

Viñedos
Finca La Emperatriz es un singular viñedo de una sola pieza de terreno de 101 hectáreas de Tempranillo principalmente, y, en menor medida, de Garnacha y Viura, estas dos últimas, variedades minoritarias por cuyo potencial Bodegas la Emperatriz ha apostado siempre.
Las 101 hectáreas que conforman el viñedo se dividen en pequeñas parcelas según características edafológicas y microclimáticas. Esta parcelación permite llevar a cabo una viticultura y enología personalizadas según las necesidades de cada parcela y es determinante para  obtener vinos de personalidades diferentes y llenos de matices propios.

Clima
Situado a 570 metros sobre el nivel del mar, en una de las mesetas más elevadas de La Rioja Alta, el viñedo de Finca La Emperatriz, se encuentra bajo el influjo de un clima de marcado carácter continental -caracterizado por sus rigores- atemperado por la influencia del Cantábrico que, limitando al norte límite norte por la Sierra de Cantabria y al sur por la Sierra de la Demanda, proporciona temperaturas suaves y precipitaciones anuales superiores a los 400 l/m².

Terroir
El suelo de este singular viñedo es la clave y el hecho diferencial que otorga a los vinos de Bodegas La Emperartriz su carácter.
Sobre una terraza aluvial del Río Oja, formada en el Holoceno, el manto de 40cm de cantos rodados de metaareniscas que cubre el suelo facilita el drenaje provocando el estrés hídrico de las plantas, a la vez que la blancura de las piedras refleja la luz solar aumentando la insolación de las plantas, favoreciendo la concentración de polifenoles en las bayas. Se trata de un suelo muy singular, pobre y de extrema dureza, que aporta a los vinos una elegancia y mineralidad distintivas, y gran potencial de envejecimiento.
La combinación de suelo y el microclima de Finca La Emperatriz es idónea para la maduración de la variedad Tempranillo en los meses clave -septiembre y octubre- alcanzando la excelencia del fruto.


La historia de Finca La Emperatriz tiene su origen en el año 1878 cuando, en la Exposición Universal de París, Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III y Emperatriz de Francia, presentó un vino elaborado en Baños de Rioja.  El vino, nacido en el viñedo de la singular finca que la Emperatriz tenía en La Rioja, cuyo potencial cualitativo era ya bien conocido en la época, ganó el premio en el concurso de vinos de la Exposición.
En el año 1996, la familia Hernáiz adquirió la finca y los hermanos Eduardo y Víctor Hernáiz se pusieron al frente de un proyecto vitvinícola con el objetivo de elaborar vinos de calidad, recuperando cepas viejas que aún crecían en la finca y plantando otras nuevas. La parcelación de la finca en ese momento resultó clave para conseguir la multitud de matices que tiene hoy la gama de vinos de Finca La Emperatriz, obteniendo así vinos de temperamento y personalidad diferentes.
Tras cuatro años vendiendo el fruto del singular viñedo, Eduardo y Víctor decidieron cerrar el ciclo y elaborar sus propios vinos, fundando en el año 2000 Bodegas La Emperatriz.