Mar de Frades


  • D.O.: D.O. Rias Baixas
  • Hectáreas: 8 ha.
  • Producción: 600.000
  • Uvas: Albariño
  • Experto: Paula Fandiño, enólogo

En el Valle del Salnés, capital de la Albariño, cuna de la leyenda de los Albariño, donde nacen los blancos más sugerentes y sofisticados, característicos por su frescura e intensidad aromática, Mar de Frades representa la más arraigada tradición del Valle del Salnés.
Fundada en 1987, la trayectoria de la bodega discurre casi en paralelo al nacimiento de la denominación en 1988.
Homenaje a los esforzados viticultores del Salnés -que tradicionalmente han cultivado sus viñas en minúsculas parcelas y de difícil acceso desde tiempos inmemoriales-, Mar de Frades es una de las bodegas pioneras, y más consolidadas de la zona.
La bodega es conocida por la elaboración de sus monovarietales de Albariño. Frescos y frutales, cargados de las notas minerales y salinas que expresan la esencia del albariño.

Emplazamiento y bodega
En el lerense municipio de Meis, en el mismo centro del Valle del Salnés, en una ladera del Monte Valiñas, divisando el lugar de origen de las primeras cepas de albariño a orillas de la desembocadura del río Umia, la finca de Mar de Frades toma el nombre del mismo monte: Finca Valiñas.
Con la ría de Arosa como telón de fondo, el edificio de la bodega, en parte de un cobre bruñido por los rigores del clima gallego, situado a los pies del viñedo de la propiedad, se integra en el paisaje.
Con una simbólica vela como rasgo de identidad presidiendo las instalaciones, la bodega se asoma al mar y al enclave donde antiguamente desembarcaban los peregrinos durante su ruta marítima hacia del Camino de Santiago, el Mar de Frades -Mar de los Frailes-.
Las instalaciones de la bodega, inauguradas en 2007 están equipadas con tecnología de última generación para la elaboración.

Viñedos
En la Finca Valiñas, Mar de Frades cuenta con 8 hectáreas de viñedo propio plantadas con la variedad Albariño. La bodega cuenta además con uvas procedentes de viticultores del Valle del Salnés que trabajan sus viñedos asesorados por la bodega y bajo supervisión de sus técnicos.
Acompañados por la silueta de la ría de Arousa, las cepas de Albariño, con casi 30 años de antigüedad, se elevan en un tapiz de parras alejado de la humedad del suelo, dibujando el paradigma del paisaje gallego por excelencia.
Sobre un suelo poco profundo y extremadamente pobre, formado por arenas de descomposición de granito y situados sobre terrazas en la ladera sur del Monte Valiñas, los viñedos de Mar de Frades, bañados por un clima marítimo húmedo -caracterizado por temperaturas suaves y abundantes lluvias-, reciben las brisas del Atlántico atemperadas por la ría de Arousa.
El suelo de composición pétrea y la influencia del clima marítimo tiñe los vinos de Mar de Frades de mineralidad y notas salinas que, gracias al bajo rendimiento en que trabajan las cepas, se concentra aún más, dando lugar a la esencia de la auténtica Albariño.