Marques de Cáceres


  • D.O.: D.O.C.A. Rioja
  • Hectáreas: 1200 ha.
  • Producción: 9.600.000
  • Uvas: Tempranillo | Viura | Garnacha | Graciano
  • Experto: Florent Thibaut


La filosofía de Marqués de Cáceres se basa en la elaboración de vinos de calidad, ajena a modas que distorsionan su elaboración y emborronan su principal objetivo: ofrecer un vino para disfrutar y compartir con las personas queridas.

En continua evolución, con el incansable trabajo en la viña, en la bodega y la reinversión continúa en tecnología, modernización y sucesivas ampliaciones de sus instalaciones, es un gran exponente de dinamismo empresarial.

Apoyándose en la firme convicción de que ‘el vino de calidad no es un negocio de especulación’, como Cristina Forner afirma, sus vinos se venden al precio que garantiza el modo de vida de sus viticultores y dignifica el modelo empresarial.

Marqués de Cáceres se localiza en Cenicero, a 20 kilómetros de Logroño, en el corazón de La Rioja Alta, inscrita en la D.O.Ca. Rioja.

Trabajan con viticultores de la comarca, llegando a disponer de 1.200 hectáreas de viñedos de alta calidad, la mayoría de ellos de más de 30 años, de Tempranillo, y Viura principalmente, asegurándose así cada año la mejor calidad del fruto.

Los viñedos, protegidos en su límite norte por la Sierra de Cantabria y al sur por la Sierra de la Demanda, se benefician de la confluencia de dos climas tan opuestos como el atlántico y el mediterráneo, lo que proporciona temperaturas suaves y precipitaciones anuales superiores a los 400 l/m2, condiciones muy idóneas para el desarrollo de la vid.

En la producción y elaboración de sus vinos cuidan al máximo detalle cada fase, poniendo especial ahínco en el cuidado del viñedo, asegurándose la máxima calidad de la materia prima, en la selección del fruto y en los procesos de crianza y oxidativos mejorando el color, los aromas y la estructura de sus caldos, consiguiendo así vinos frescos, afrutados, redondos y fáciles de beber.
Asimismo dan mucha importancia al reposo en botella con el fin de completar el proceso de crianza y garantizar la finura, redondez y elegancia de sus vinos.


La historia de Marqués de Cáceres es la historia de más de cuatro décadas por una obsesión: la calidad.

El nombre de la Bodega fue cedido por un viejo amigo de la familia: el Marqués de Cáceres y Grande de España.

Enrique Forner, perteneciente a la cuarta generación de una familia de larga tradición vinícola, y con una trayectoria en el mundo de la viticultura que se remonta a su infancia, fundó en 1970 Marqués de Cáceres, Unión Vitivinícola, S.A.

Por entonces ya contaba con un largo bagaje profesional y personal en la producción y elaboración de vino, habiendo puesto en marcha en Burdeos y en los Valles del Ródano y del Loira dos Chateaux, con la intención de elaborar algunos de los mejores vinos del mundo entre la década de los 50 y los 60, durante su exilio a causa de la Guerra Civil.

En 1968 regresó a España y decidió continuar su gran sueño en Rioja y Cenicero, en La Rioja Alta.
Para ello, Forner se ayudó de su amigo el profesor Peynaud, un auténtico revolucionario del cultivo y la elaboración del vino de Burdeos en los años 70 y 80, quien le asesoró en nuevas técnicas de cultivo y elaboración para potenciar la finura y la elegancia del tempranillo en Rioja y así impregnar la región de ese mismo espíritu renovador.
Sin embargo, Forner encontró una Rioja anclada en los antiguos métodos de elaboración y un incipiente grupo de comerciantes vinateros especializados en los graneles y los grandes volúmenes.
La década de los 60 es llamada en España, desde el punto de vista de la viticultura, la época de los graneles, en la que se elaboraba el vino por volumen y de dudosa calidad.

En 1970 se edificaron sus instalaciones.

En 1975 salieron al mercado sus primeros tintos, unos tintos vivos en los que la fruta sobresalía por encima del roble, en contraposición a los Rioja del momento, dominados por la madera y al borde de la oxidación.
Renovó también los blancos y rosados, haciendo que éstos ofrecieran toda su juventud, amplitud de aromas y frutas.

En 1980 reorganizó la red de distribución comercial en España y Marqués de Cáceres llegó a las mesas de todos los rincones del país.

En 1983 Cristina Forner,
hija de Enrique Forner, se incorporó a la empresa familiar con el objetivo de internacionalizar la marca y en la actualidad, además de ser el Rioja más conocido en España,se sitúa entre las 50 marcas de vino más reconocidas del mundo.

En los años 90 trabaja, asesorado por el reputado enólogo Michel Rolland, y apoyado por la corriente innovadora que se impone en la Rioja gracias a jóvenes enólogos y bodegueros inspirados en Burdeos, por una gran obsesión: la calidad de los vinos.

En 1996 se inaugura una tercera nave de vinificación exclusiva para los vinos 'top'.

En 1999 se lanza Gaudium de la añada 1994, que es un compromiso con las prácticas de una agricultura centenaria. Una línea de vinos de los viñedos más antiguos de los proveedores originales de 1970 de Cenicero, con la mayoría de los cuales aún trabajan.

Con el cambio de siglo, el precio de la uva se disparó y con ello florecieron vinos que multiplicaron exponencialmente sus precios sin que su calidad lo justificara.
Sin embargo, Marqués de Cáceres soportó el aumento y se mantuvo en las cartas de hostelería y en los tradicionales puntos de venta.