Pago de Vallegarcía


  • D.O.: D.O. Vino de la Tierra de Castilla
  • Hectáreas: 31 ha.
  • Producción: 200.000
  • Uvas: Merlot | Cabernet Franc | Cabernet Sauvignon | Petit Verdot | Syrah | Viognier
  • Experto: Direción Enológica Ignacio de Miguel


Fruto del deseo de plasmar el conocimiento de los caldos franceses del propietario y su pasión por el vino para dar a los suyos propios el carácter de su terruño, Pago de Vallegarcía nace logrando vinos que, a pesar de estar elaborados a partir de las variedades francesas más clásicas y de más categoría, son la expresión del Pago y respetando al mismo tiempo la tipicidad de cada variedad.
Así, nacen vinos naturales, de muy alta calidad y de composición muy equilibrada.

Emplazamiento
La finca de Pago de Vallegarcía se emplaza en los Montes de Toledo, en la provincia de Ciudad Real, en el municipio de Retuerta de Bullaque, en la comunidad autónoma de Castilla La Mancha.

Instalaciones
Con una extensión de 1.500 hectáreas, la finca, con su gran casa y la bodega, cuenta además con varios pozos y dos lagos de los que procede el agua que alimenta el sistema de riego por goteo de los viñedos.
El edificio de la bodega, con una superficie construida de 3.000m², cuenta con unas de las instalaciones más modernas y mejor equipadas de España para la elaboración de vinos, diseñada por el arquitecto Gonzalo Martínez Pita, quien también edificó la residencia en la finca.
El edificio, en mímesis con su entorno, es, en palabras del mismo arquitecto ’el respeto por el medio, la forma discreta, los materiales naturales, la luz acorde con cada actividad, los colores de la tierra.’
La sala de elaboración cuenta con 24 depósitos de acero inoxidable con doble camisa de control de temperatura y una prensa neumática de última generación. La nave de crianza tiene una capacidad para 1.200 barricas y 250.00 botellas.

Viñedos, clima y suelos
Proyectados por el prestigioso profesor australiano Dr. Richard Smart, y cuidados al máximo por el joven ingeniero agrónomo Adolfo Hornos, los viñedos de Pago de Vallegarcía cuentan con una extensión de 31 hectáreas con un total de 6 variedades plantadas, cinco tintas, Merlot, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot, y Syrah, y una blanca, Viognier.
Con una orientación norte-sur y situados a 850 metros de altitud sobre suelos pobres de materiales ácidos procedentes de la erosión de los montes más antiguos de la Península Ibérica, se encuentran bajo el influjo del clima continental con veranos cálidos y secos e inviernos fríos y húmedos, una pluviometría anual baja con una media de 600mm y una alta insolación de 3.000 horas al año.

Procesos
Una vez realizada la vendimia, siempre a mano, el fruto llega a la bodega donde se vinifica cada variedad por separado.
Rebosante de mosto, éste pasa a la sala de elaboración que cuenta con 24 depósitos de acero inoxidable con control de temperatura, en los que se lleva a cabo la maceración pre-fermentativa durante un periodo de entre 76 y 96 horas y mediante la que se extraen los aromas frescos de la fruta.
Posteriormente, en la fermentación, en que durante 21 días el mosto se va convirtiendo en vino, se extraen, por medio de los remontados, más aromas, más color y la estructura que aportan los polifenoles a las pieles de la uva.
Una vez finalizada la fermentación, el vino pasa a la crianza en barricas, después de la cual, pasará a formar parte del ensamblaje final.
En la fase última, cada variedad es embotellada según su origen. Así, los vinos elaborados con las variedades Syrah y Viognier, típicas del Valle del Ródano, se embotellan en borgoña, y los elaborados a partir de Merlot, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot, las más prestigiosas variedades de Burdeos, se embotellan en bordelesas.

Vinos
Elaborados con las variedades francesas más tradicionales procedentes de sus propios viñedos y bajo la dirección enológica de Ignacio de Miguel, los vinos de Pago de Vallegarcía son la perfecta síntesis entre éstas y su terruño en los Montes de Toledo, Mediterráneos y Atlánticos a la vez, con el alma de los caldos franceses y el carácter propio del Pago, en los que la guarda mejora y amplía su complejidad.
El resultado es un Viognier exótico y único, un Syrah potente y expresivo y un Gran Vino de Pago, elegante, fino y complejo por el aporte de cada una de sus cuatro variedades.

Producción
Con una densidad de plantación baja, la producción media de Pago de Vallegarcía ronda las 200.000 botellas anuales.



Todo surgió cuando Carlos Falcó -marqués de Griñón- convencido del gran potencial de la finca de su gran amigo Alfonso Cortina, lo convenció para que plantara un viñedo en ella con la idea de comprarle posteriormente las uvas.
Como buen instigador del proyecto, fue el mismo Carlos Falcó quien recomendó las variedades a plantar, el sistema de conducción y el viverista a quien comprar las plantas.
Sin embargo, en el año 1997, Alfonso Cortina, importante empresario y verdadero enamorado de los vinos, entusiasmado con el proyecto, decidió probar a elaborar sus propios vinos con el fruto de sus viñedos. Así, encargó al australiano Dr. Richard Smart, gurú de la viticultura, proyectar la plantación de los viñedos en la finca.

En 1999 se plantó el primer viñedo y la primera cosecha llegó en el 2001.
Durante los cuatro años siguientes se evaluó el potencial de calidad de las uvas, elaborando pequeñas partidas de vino en las instalaciones de la bodega vecina Dehesa del Carrizal.
Y el resultado fue tan bueno, que decidió seguir adelante elaborando y embotellando para vender sus propios vinos y construyendo su propia bodega que S.M. el Rey Don Juan Carlos I inauguró en el año 2006.



PRODUCTOS DE LA BODEGA