Camins del Priorat 2014 Zoom Camins del Priorat 2014 Wrapper
90 Parker
91 Peñin
  • Bodega: Bodega Álvaro Palacios
  • D.O.: D.O.C.A. Priorat
  • Uva: 40% Garnacha , 20% Cabernet Sauvignon , 10% Syrah


Camins del Priorat se presenta como el básico de la bodega, pero tiene su propio carácter: es un vino para los que aman la belleza estética y las fragancias amables.



Color: rojo picota con ribete violáceo.

Nariz: entre sus aromas destacan las notas de piel de fruta madura, fruta jugosa, se sandía.

Boca: invaden las moras y casis de forma elegante; es un vino de tacto corpulento y textura aterciopelada.

Armonias:

Se puede acompañar con asados, carnes rojas a la parrilla, guisos, caza de pluma, embutidos y quesos curados.

Se recomienda servir entre 15ºC y 16ºC.

  • Bodega:
    Bodega Álvaro Palacios
  • Año:
    2014
  • Graduación:
    14.0
  • Producción:
  • Vendimia:
    Vendimia realizada a mano.
  • Vinificación:

    Vendimia selectiva según diferentes municipios y parcelas. 100% despalillado y estrujado suave


  • Crianza:
    14.0
  • Suelos:

    Suelos pizarrosos, con alturas y orientaciones diversas. Clima mediterráneo.

Bodega Álvaro Palacios



Álvaro Palacios es el portaestandarte de sus bodegas.
Practicando una enología que roza el romanticismo y la poética en una región montañosa y exigente, sus vinos, nacidos de una viticultura heroica, de rigor y esfuerzo, son pura espiritualidad y sensibilidad.

Las técnicas de elaboración son para él muy secundarias frente a la influencia del terruño, la uva y el conocimiento de sus viñas de los que nacen vinos cada vez más finos y delicados, dando valor tanto a los vinos más modestos como a los grandes vinos de finca que reflejan de forma inequívoca la singularidad de cada pago.

Álvaro Palacios es el compromiso con las prácticas vitícolas tradicionales de cada una de las zonas en las que elabora sus vinos, la concepción de un gran vino como el fruto riguroso y puro de una localización geográfica e histórica privilegiada, y de viñedos que deben ser cuidados con responsabilidad, oficio y pasión.

Naturaleza, territorio, historia: su coincidencia cristaliza en vinos singulares, identificados con su entorno, dotados de una dimensión espiritual precisa, bella, única. Esa es la definición de un gran vino: la sintonía entre un espacio y un tiempo’.

La bodega y los viñedos, en Gratallops, en el corazón del Priorat, Girona, se envuelven en un paisaje íntimo y cargado del misticismo en el que los monjes cartujos de Scala Dei desarrollaron la cultura vitícola durante la Edad Media.

El edificio de la bodega, obra de Jesús Manzanares en clave vanguardista, evoca mediante un juego estético el agua, la tierra, el aire y la luz.
Concebido para trabajar de forma práctica e inteligente, aprovechando el desnivel del terreno para vinificar por gravedad, la sala de crianza tiene forma de media barrica tumbada emergiendo de un paisaje mágico en el que está plenamente integrada.

Sus 30 hectáreas de viñedo viejo, sobre la geografía montañosa y abrupta típica del Priorat, en suelos de llicorella -nombre que recibe la pizarra en la zona-, están plantados en terrazas y costers’ -pendientes- tradicionales de la región, que evocan metafóricamente las suaves ondulaciones de un mar alterado.

Estas 30 hectáreas se distribuyen en 16 de Garnacha, 6,5 de Samsó -Cariñena-, y el resto de repartidas entre Cabernet Sauvignon, Syrah, de Merlot y Macabeo.

Sus viñedos, a una altitud media de 400 metros sobre el nivel del mar y enmarcados en la D.O. Ca. Priorat, se sitúan bajo el influjo de un clima de marcada continentalidad.
La amplitud térmica día-noche, con veranos largos, calurosos y secos, en los que las temperaturas máximas pueden alcanzar los 40°C y las mínimas 12°C, garantiza la óptima maduración del fruto.
En invierno, las temperaturas pueden descender por debajo de los 0°C, con heladas y granizadas ocasionales.
La temperatura media anual es de 15 °C, la precipitación de 400-600 l/m² y la insolación alta, de 2.600 horas anuales.
Protegidos por el macizo del Montsant, en esta zona se encuentran los vientos gélidos del norte con el cálido Mistral que sopla del este y que provocan una evaporación rápida de la humedad en superficie.

De la suma de todos estos factores, junto a la naturaleza del suelo, nacen vinos de marcada mineralidad, rebosantes de identidad y localización.

Dada la dificultad orográfica de esta tierra que imposibilita el paso de maquinaria, las viñas se trabajan manualmente y se ara, siembra y cosecha con mulas.

Con producciones de bajo rendimiento, espíritu, paciencia, pasión, luz y rigor Álvaro Palacios elabora vinos rotundos, frescos y minerales que han revolucionado el panorama vinícola español y alcanzado las más altas cotas de prestigio y reconocimiento a nivel mundial, con una mención especial a L’Ermita con 99 puntos Parker y 97 puntos Peñín.

Su producción anual alcanza las 195.000 botellas anuales.