Cap de Barbaria 2009 Zoom Cap de Barbaria 2009 Wrapper
93 Peñin
  • Bodega: Cap de Barbaria
  • D.O.: D.O. Vi de la Terra de Formentera
  • Uva:



Color: rubí con ribete de reflejos granate.

Nariz: aromas de hierbas silvestres, terroso, mineral, salino (recuerdos yodados). Se nota sutilmente la madera en forma de aroma de tabaco de pipa e incluso cacao.

Boca: redondo, elegante y muy largo. Con acidez marcada y tanino suaves.

Armonias:

Muy recomendable para acompañar con cabrito, risotto de boletus y carrilladas de ternera.

La temperatura de servicio recomendada es de unos 16ºC.

  • Bodega:
    Cap de Barbaria
  • Año:
    2009
  • Graduación:
    14.0
  • Producción:
  • Vendimia:
    Vendimia realizada a mano.
  • Vinificación:

    Elaborada por separado y de forma clásica. Una vez en el lagar, que está junto a la viña, en la misma propiedad, se despalilla, se estruja suavemente y se van llenando los depósitos de acero inoxidable para la fermentación. Se realizan remontados manuales, para una mejor extracción del color. Fermentación realizada a una temperatura controlada de 26-28ºC. Maceración durante unos 30 días en contacto con los hollejos.


  • Crianza:
    14.0
  • Suelos:

    Varia entre arenoso y con muchas piedras de origen calcáreo que estresan a la vid por falta de humedad.

Cap de Barbaria



Cap de Barbaria es una pequeña bodega familiar situada en uno de los parajes con más encanto de la pequeña isla de Formentera.

Fruto de la unión entre dos tradiciones vinícolas, - Monastrell y Fogoneu por un lado, Cabernet Sauvignon y Merlot por otro-, de la recuperación de un ‘savoir-faire’ al más puro ‘estilo Formentera’, casi al borde de su extinción, y de la voluntad de elaborar un vino que recogiera la esencia de la isla de Formentera, nace Cap de Barbaria, un proyecto arriesgado, valiente y singular.

En sus vinos, particulares y diferentes, de toques yodados y notas salinas, cristaliza como por arte de magia la sustancia del Mediterráneo, que uno siente estar saboreando.
Es la profundidad de Ses Illes, el misterio del mar que se apodera de los sentidos.

La filosofía de la bodega, pequeña y familiar, es elaborar el mejor vino posible en este lugar de clima a veces difícil. Para ello cuidan con celo, mimo y pasión sus viñedos y sus vinos.

Emplazamiento:
La bodega Cap de Barbaria se emplaza en mitad del campo rodeada por sus viñedos, desde donde se divisa el mar, a caballo entre el pueblo de Sant Francesc, capital de Formentera y el faro del Cap de Barbaria, situado en el punto insular más meridional y uno de los lugares más bellos de la isla.

Con una tradición vitícola que se remonta a mediados del siglo XII, la viticultura es actualmente una de las principales actividades de Formentera.

Después de la revolución que supuso el resurgimiento de la D.O.Ca. Priorat para los vinos de la zona, el relevo de este fenómeno lo toman ahora los vinos de las Baleares. Inicialmente los mallorquines, seguidos por el resto de las Pitiusas en mayor o menor medida, pero todos de una calidad muy por encima de la media. Menorca, Ibiza, y la pequeña y mágica Formentera.

Una antigua casa payesa típica de la isla reformada, alberga la recoleta bodega en la que Cap de Barbaria elabora sus vinos: Cap de Barbaria y Ophiusa. Todo ello configurando un bello y sosegado lugar rodeado de viñas.

Viñedos:
La bodega Cap de Barbaria cuenta con viñedos propios repartidos en dos parcelas: una parcela principal ubicada frente  a la bodega, plantada en el año 1999 con Cabernet Sauvignon -60%- y Merlot -40%-, y una segunda parcela de viña vieja, de entre 40 y 50 años de Monastrell y Fogoneu.

Las variedades atlánticas Cabernet Sauvignon y Merlot confieren esqueleto y estructura, mientras que la Monastrell, la variedad más extendida en la isla que necesita de un clima cálido como el mediterráneo, aporta carnosidad, y la Fogoneu, variedad autóctona de las Baleares, otorga el carácter particular y la especial personalidad de los vinos Cap de Barbaria, consiguiendo en sinergia la máxima expresión.

Los viñedos, cuidados al máximo y con cariño, se vendimian en función del ciclo vegetativo de la planta. Así, los de Cabernet Sauvignon y Merlot se vendimian por separado, mientras que los de Monastrell y Fogoneu se recolectan juntos.

Éstos, al estar plantados en alta densidad, limitan su producción, lo que se traduce en el aumento de la calidad del fruto final.

La bodega cuenta además con viñas en fincas ubicadas en Sant Ferràn y Cala Saona.

Todos los viñedos son tratados, en consonancia con la tradición de la isla, mediante tratamientos fitosanitarios y fertilizantes naturales ecológicos, aunque no certificados, que provienen de una granja cercana.

Suelo y clima:
Las vides crecen sobre suelos calcáreos pobres y heterogéneos, siendo predominantemente arenosos en la zona del Merlot y principalmente pedregosos en la zona del Cabernet Sauvignon.
Ello, sumado a la falta de agua característica del clima de la zona, mediterráneo subtropical seco, con veranos secos y calurosos, provoca el estrés hídrico de la planta, haciendo que la maduración sea complicada, obligando así a una cuidadosa selección del fruto a pie de viña.

Sus vinos:
Cap de Barbaria nace del ensamblaje entre dos variedades tintas muy extendidas en la isla de Formentera: la Monastrell y la Fogoneu, y dos variedades clásicas, la Cabernet Sauvignon y la Merlot.
Con el fin de extraer al máximo los componentes tánicos de la piel, la maceración del vino con las pieles se alarga lo máximo posible, incluso después de la fermentación alcohólica, logrando así una mejor extracción del color e intensidad de aromas y sabores.
La crianza de la Cabernet y la Merlot se lleva a cabo en barricas de roble francés nuevas de primer y segundo año, mientras que la de la Monastrell y la Fogoneu se hace en barricas de roble americano.
Envejecidas por separado las distintas variedades hasta su punto óptimo de maduración, el periodo de crianza suele ser entre los 8 y 14 meses, siendo las catas periódicas las que determinan los tiempos y los cambios de barrica.
Finalmente, si la evolución del vino no ha sido la esperada, se opta por no sacar aquella añada al mercado.

Ophiusa se elabora también con las variedades Cabernet Sauvignon, Merlot, Monastrell y Fogoneu.
En el Ophiusa, a diferencia de en el Cap de Barbaria, se busca el punto óptimo de maduración de las pieles para separarlas una vez terminada la fermentación, con la intención de preservar y mantener los aromas primarios de la fruta por encima de la madera. Por este mismo motivo, se lleva a cabo una crianza más corta -de 6 a 7 meses- en barrica de roble francés, a la vez que se deja parte del vino sin pasar por madera y se lleva a cabo parte de su envejecimiento en depósito de acero inoxidable.

Producción:
Con un parque de 18 barricas de roble francés y 9 de roble americano, su producción anual es de 14.000 botellas, 8.000 botellas de Cap de Barbaria y 6.000 de Ophiusa