Gloria de Ostatu 2007 - Bodegas Ostatu Zoom Gloria de Ostatu 2007 - Bodegas Ostatu Wrapper
  • Bodega: Bodegas Ostatu
  • D.O.: D.O.C.A. Rioja
  • Uva: 100% Tempranillo



Color: rojo cereza. Capa alta, limpio, lágrima fina y abundante.

Nariz: intenso y particular expresión frutal (fresas en sazón, arándano), torrefactos con el roble presente de forma discreta. Con notas de mineral que reflejan su terruño.

Boca: dimensión y profundidad magnificas (taninos redondos y densos, alcohol, acidez, peso de fruta), todo muy bien equilibrado y con refinamiento.

Armonias:

Se puede maridar con carnes rojas, platos de caza, carnes asadas, embutidos ibéricos, quesos curados, setas y cordero asado.

La temperatura de servicio recomendada es de entre 16ºC. y 18ºC.

  • Bodega:
    Bodegas Ostatu
  • Año:
    2007
  • Graduación:
    14.6
  • Producción:
    3.500 botellas.
  • Vendimia:
    Vendimia realizada a mano.
  • Vinificación:

    Ligero despalillado para no dañar el grano. Maceración prefermentativa en frío. Fermentación alcohólica en deposito de reducida capacidad, durante 18 días a una temperatura máxima de 29ºC. Remontados y bazuqueos según momento de fermentación. Maloláctica en barrica nueva de roble francés.


  • Crianza:
    14.6
  • Suelos:

    Son del tipo arcilloso-calcáreos y cascajos, muy pobres en pendientes orientadas al sur. La estructura del subsuelo esta formada por varias capas de roca blanca.

Bodegas Ostatu


Conscientes de su pasado, presente y futuro, Ostatu tiene como eje vertebrador la viña.
Ostatu es el equilibrio entre el ayer y el hoy. Un perfecto tándem entre técnica y tradición del que emergen vinos que reflejan su trabajo en el viñedo y en bodega.
En una familia vinculada al viñedo desde el siglo XVI, durante varias generaciones el trabajo en los propios viñedos y la sabia herencia de sus antepasados han perfilado una bodega que fundamenta su labor en la mejora continua, el sentido común y un profundo respeto por las prácticas sostenibles.
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A finales de la década de los 60 Doroteo y Mª Asunción apostaron por la comercialización de sus propias elaboraciones y en la actualidad son cuatro de sus seis hijos -Gonzalo, Ernesto, Mariasun e Iñigo- los que toman las riendas de la bodega.
Bodegas Ostatu es una bodega familiar y cariñosa que ha sabido ser fiel a su estilo, no dejándose arrastrar por las modas, para seguir trabajando en base a los pilares propios de la bodega: familia y viñedos.
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Emplazada en Samaniego, en la Rioja Alavesa, la nueva bodega se construyó anexa al edificio señorial construido en el siglo XVIII como venta, donde los antepasados de la familia Sáenz de Samaniego utilizaban una bodega ubicada en el barrio de Matarredo con calados subterráneos excavados en la roca.
En los viñedos, las singularidad de los suelos sobre los que se asientan, la altitud de la región, su ubicación en pendientes orientadas al sur y la influencia de un microclima único en la Rioja Alavesa,  se gestan los vinos de Bodegas Ostatu que son reflejo del lugar de donde vienen para expresar las cualidades del viñedo de donde proceden, de su “terroir”: “las cosechas se suceden y no se repiten, es la magia de una gran terruño”.
Así, apostando por la calidad,  nacen los vinos de Ostatu, diferenciados en dos gamas: vinos singulares,  vinos con personalidad propia procedentes de viñedos únicos -como Gloria de Ostatu o Laderas de Ostatu-, y "vinos sensatos” que representan las elaboraciones características de los vinos en Rioja Alavesa y su identidad.

Viñedos

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Diseminadas por los términos  de Samaniego, Leza y Laguardia, Bodegas Ostatu cuenta con 34 hectáreas de viñedo propio divididas en 50 parcelas de las variedades Tempranillo, Graciano, Mazuelo, Garnacha tinta, Viura y Malvasía.
Constituido en un 75% por cepas viejas poco productivas y el 25% restante por nuevas plantaciones, en el viñedo se lleva a cabo una viticultura sostenible fiel a la visión integral de la bodega de cuidar de la tierra y del entorno con máximo respeto.
En terrenos muy accidentados debido a la orografía del lugar -llena de barrancos y pequeños montículos- y a una a una altitud de entre 580 y 850 metros sobre el nivel del mar, los viñedos, en su mayor parte sobre suelos arcillo-calcáreos,  se sitúan bajo la confluencia de los climas atlántico y mediterráneo en que la Sierra de Cantabria constituye un muro que los protege de los fríos vientos y la humedad atlánticos. Las diferencias extremas entre invierno y verano el gran contraste térmico entre el día y la noche en época de maduración, dan un fruto de excelente calidad que confiere a los vinos un aroma delicado y paladar muy suave.