Tomás Postigo 2012 - Tomás Postigo Zoom Tomás Postigo 2012 - Tomás Postigo Wrapper
93 Peñin
  • Bodega: Tomás Postigo
  • D.O.: D.O. Ribera del Duero
  • Uva: 80% Tinto fino , 10% Merlot , 8% Cabernet Sauvignon , 2% Malbec



Color: rojo picota brillante.

Nariz: aromas a fruta negra y roja junto a especias dulces como la vainilla y recuerdos de monte bajo. Fondo con elegantes tostados procedentes de la crianza en roble.

Boca: fresco y muy bien estructurado. Sabroso, amplio. Fruta muy intensa, hierbas aromáticas y regaliz. Taninos maduros y dulces. Con un final largo y persistente.

Armonias:

Se puede maridar con carnes rojas, caza mayor o jamón.

La temperatura de servicio recomendada es de 16ºC. y 18ºC.

  • Bodega:
    Tomás Postigo
  • Año:
    2012
  • Graduación:
    13.5
  • Producción:
  • Vendimia:
    Vendimia realizada a mano.
  • Vinificación:

    La vinificación se realiza en pequeños depósitos de acero inoxidable con gran diámetro. La fermentación maloláctica se llevó a cabo en depósito y en barrica de roble francés.


  • Crianza:
    13.5
  • Suelos:

    Son de tipo calizos, franco-arenosos, con piedras y guijarros de tamaño medio.

Tomás Postigo


Tomás Postigo es un enólogo libre de ataduras. Un enólogo que trabaja con la filosofía de hacer lo que sus convicciones le dictan, sin estar sujeto a producciones determinadas de antemano ni objetivos comerciales.
Considerado uno de los enólogos más veteranos de la Ribera del Duero y que mejor conoce la denominación, es licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad Autónoma de Madrid y en Enología por la Universidad de Valladolid. Después de pasar tres años investigando en el CSIC, en el Instituto de Fermentaciones Industriales, decidió dedicarse profesionalmente al mundo de la viña y la bodega.
Recién salido de la facultad, se incorporó a Protos como enólogo en prácticas, y, siguiendo en prácticas, tomó las riendas técnicas de la bodega convirtiéndose en el primer enólogo de la misma.
En 1998 se asoció con el prestigioso mesonero segoviano José María Ruiz para fundar Pago de Carraovejas. En su afán de perfección, fue pionero en diversos campos en la elaboración de vino además del responsable de la creación y dirección de uno de los vinos más emblemáticos de la denominación, Pago de Carraovejas. El éxito de Pago de Carraovejas tomó tales dimensiones que su elaboración empezaba a comprometer la filosofía de trabajo de Tomás. Así que, tras dos intensas décadas aprendiendo a superar las -nada desdeñables- dificultades que entraña la elaboración, Tomás Postigo estaba preparado para emprender su viaje personal.
Con la idea de volcar toda su creatividad y conocimiento en el viñedo para cristalizar en una botella, poniendo especial atención en conseguir las mejores uvas, en el año 2008 nació en la localidad de Peñafiel la bodega Tomás Postigo con la elaboración de un blanco fermentado en barrica. Y es que Tomás Postigo siente pasión por el blanco: Rueda y criado en barrica, "yo no concibo ningún vino sin barrica".
La misma pasión que siente por el vino tinto que le ha dado todo su prestigio y cuya primera elaboración llegó en 2009.

Viñedos
Las uvas con las que se elaboran los tintos de Tomás Postigo proceden de toda la geografía de la Ribera del Duero: en la Ribera Baja, del entorno de Peñafiel y Pesquera; en la Ribera Media, de parcelas del municipio de Roa de Duero; y en la Ribera Alta, de parcelas de hasta 1.000 metros de altitud sobre el nivel del mar.
La base del trabajo de Tomás Postigo es conseguir uvas de la más alta calidad. Así recorrió y estudió centenares de parcelas para encontrar, tanto en Valladolid como en Burgos, los mejores viñedos comprando pequeñas partidas de uva a un gran número de viticultores.
Tal es su compromiso por encontrar las mejores uvas que ha llegado a pagar altas cantidades fijas por hectárea -hasta cuatro veces más que la media de mercado-, aún a riesgo de perder lo invertido a causa de algún desastre natural, a viticultores como prueba de su compromiso, a cambio de que éstos lleven a cabo la detallada viticultura señalada por Tomás que exige también rendimientos limitados a 3.000 kg/ha -la mitad de lo habitual-, fundamental para lograr esta calidad.
Este mosaico de parcelas y el hecho de que Tomás Postigo trabaje con cepas jóvenes y cepas viejas que le permiten un juego de matices más interesante, aportan a su trabajo un más que variado abanico de posibilidades.
Así, el trabajo con los viticultores es una labor fundamental para que consigan la mejor uva de sus parcelas, logrando la mejor selección de las uvas de más alta calidad de la Ribera del Duero.
En su selección de viñedos y uvas, nunca faltan las variedades Cabernet Sauvignon y Merlot, que aportan el irrenunciable toque personal a sus vino -en proporción cambiante según la añada, no superando nunca el 10% de Cabernet-, y la tradicional Tinto Fino, que representa como mínimo un 85% del total.
Tomás Postigo cuenta además con uvas de la variedad Verdejo procedentes de dos municipios de Rueda –Serrada y Villanueva del Duero-, en los que trabaja con dos viticultores, para la elaboración de su blanco D.O. Rueda.
Su estrecho contacto con los viticultores de la zona a lo largo de tantos años y su compromiso con ellos, permite conocer y localizar las mejores parcelas y los mejores pagos para obtener uvas de la más excelente calidad.
En estos viñedos, con un rendimiento máximo de 5.000 kg/ha -la mitad permitida por el Consejo Regulador-, la labor fundamental es el aclareo de uva, que casi todos los años requiere eliminar prácticamente el 50% de la producción.

Procesos
La uva seleccionada entre los mejores viñedos de la Ribera del Duero se vendimia en cajas de 12 kg. Después de su estancia en la cámara de frío, los racimos pasan por la mesa de selección donde varias personas separan cualquier impureza (hojas, tallos...) o los racimos que no cumplen con los estrictos criterios de calidad de la bodega para pasar después por la mesa de selección.
Todo arranca con un ligerísimo estrujado que deja las bayas prácticamente enteras; sigue con la fermentación alcohólica en depósitos de 15.000 litros a diferentes temperaturas usando distintas levaduras autóctonas, maceraciones de duración variable, fermentaciones malolácticas tanto en depósitos como en barricas y complejas crianzas en barricas de roble francés procedentes de diez tonelerías y con diez tostados distintos, que le proporcionan casi 40 vinos diferentes para el ensamblaje final.
Siempre pensando en producir el mínimo estrés a la uva, en Tomás Postigo se ha eliminado por completo el uso de bombas mecánicas para su traslado, utilizando para ello cintas transportadoras y OVI (transporte de la uva al depósito por gravedad).
Durante los bazuqueos, realizados manualmente, la inmersión del sombrero permite obtener un mayor contacto entre hollejo y mosto.
La crianza se realiza en barricas de roble francés que han sido seleccionadas de los mejores toneleros, reposando durante un periodo mínimo de 12 meses, a una temperatura y humedad constante.

Conciencia medioambiental
Consciente de que el desarrollo sostenible y el cuidado del entorno natural aportan un valor añadido a su trabajo, en Tomás Postigo  trabajan de forma sostenible contribuyendo a conservación del medio ambiente, con todo lo que ello conlleva: reducción de emisiones, edificación sostenible, uso de energías renovables y eficiencia energética, agricultura sostenible y biodiversidad, reducción de la huella hídrica, ecodiseño de packaging, reducción de residuos, distribución eficiente, investigación e innovación y comunicación para sensibilizar a proveedores y trabajadores en las buenas prácticas medioambientales y de lucha contra el cambio climático.

Además...
En el año 2007 Tomás Postigo, junto con varios socios, funda la bodega Bosque de Matasnos en la misma Ribera. Encargado de su dirección técnica, la bodega, situada a 950 metros de altitud sobre el nivel del mar, en la zona límite de la denominación para el desarrollo de la vid, nace con el objetivo de elaborar vinos de exclusiva calidad y dar a conocer el potencial de la Alta Ribera del Duero.