Torre de Golbán Reserva 2009 Zoom Torre de Golbán Reserva 2009 Wrapper
90 Peñin
  • Bodega: Bodegas Dominio de Atauta
  • D.O.: D.O. Ribera del Duero
  • Uva: 100% Tinta del País



Color: cereza picota intenso.

Nariz: aromas a frutas negras maduras combinados con notas especiadas y toques ahumados.

Boca: los recuerdos de la fruta madura, las especias y los frutos secos envueltos con un paso de boca elegante y agradable con tanino maduro.

Armonias:

Muy buen acompañante de carnes rojas, cordero, asados, guisos, platos consistentes.

  • Bodega:
    Bodegas Dominio de Atauta
  • Año:
    2009
  • Graduación:
    14.2
  • Producción:
  • Vendimia:
    Vendimia realizada a mano.
  • Vinificación:

    Como todo lo que sale de esta casa, estamos ante un monovarietal de tinto fino (tempranillo) elaborado a partir de los suelos pobres, arenosos y a menudo con guijarros en la superficie que configuran el paisaje extremo del valle de Atauta. Sólo se han elaborado 45.000 botellas de este tinto envolvente y aromático, evocador de un paisaje de bosque (piñones y hojarasca) y que, día a día, va ganando adeptos y paladares gracias a su madurez y golosidad. Un tinto serio y de marcada personalidad, con la estructura característica de la Ribera y capacidad para desarrollarse en la botella durante los próximos tres-cuatro años.


  • Crianza:
    14.2

Bodegas Dominio de Atauta



El secreto de los vinos de Dominio de Atauta está en la complejidad de la tierra y la gran variedad de suelos en la que se reparten las 600 pequeñas parcelas de viñedo.
No en vano todos los trabajos vienen determinados por la observación atenta de las necesidades de los viñedos de altura y por un trabajo respetuoso con el viñedo y con el vino obtenido, de maduraciones lentas y perfiles aromáticos y gustativos complejos.

En el valle de Atauta, un tesoro escondido en Soria, en una comarca de larga tradición vitivinícola, que se remonta cinco siglos atrás, y de entorno particularmente austero, en una ladera del valle, sobre roca y rodeada de viñedos, la bodega estructurada de cuatro niveles, aprovecha la gravedad evitando así los sistemas de bombeo.
En este valle nacen sus vinos de pago, pequeñas joyas que son un reflejo de la exclusividad que atesora el valle de Atauta.

Vestigios de un esplendoroso pasado vinícola, en el que Atauta era el centro vinícola de la región, son el centenar de antiguas bodegas subterráneas y lagares excavados, algunos de ellos a más de cinco metros de profundidad, en la colina de arena y caliza.

Partiendo de cepas pre-filoxéricas centenarias, aplicando métodos biodinámicos y mediante una cuidada selección parcelaria, Miguel Sánchez y Bertrand Sourdais elaboran vinos que son reflejo de una filosofía de trabajo que hacen de esta bodega un proyecto singular y único en la D.O. Ribera del Duero.
Para ellos, la personalidad de un vino reposa sobre la base de ‘un suelo, un microclima, una variedad y una forma concreta de hacer’.
En el límite oriental de la Ribera del Duero, en el Valle de Atauta y a 7 km al sur del pueblo de San Esteban de Gormaz, por donde discurre el Duero, Dominio de Atauta cuenta con 15 hectáreas de viñedo propio de Tinto Fino, repartido en 600 pequeñas parcelas que se trabajan de manera individualizada.

Las viñas, asentadas en lo que tiempo atrás fue el arroyo de Golbán, conviven con árboles, hierbas aromáticas, como el tomillo y el romero, huertas, setas, y liebres, perdices, corzos y jabalíes. Un ecosistema que se traslada al vino por pura interacción de todos los elementos. Y es que en esta bodega se ha optado por la elaboración biodinámica.

A las 15 hectáreas propias se le suman otras 45, trabajadas con enorme vocación y sin ningún tratamiento químico, de expertos viticultores de la zona.
Son un factor determinante, reflejado en el carácter de cada uno de sus vinos, la diversidad de exposiciones y orientaciones de cada viñedo, así como los 35 tipos de composición de los suelos arenosos sobre roca o aglomeración calcárea en los que éstos se asientan.
Además es esta composición la que impidió el ataque de la filoxera, por lo que la mayoría de las cepas están plantadas sobre sus raíces.

Estas cepas, sabias y retorcidas de entre 85 y 160 años, aportan la adaptación y el equilibrio de las plantas al medio.
Además de tener un sistema radicular muy profundo, cuentan con muchas reservas en los troncos logrando así que la planta sea capaz de adaptarse por sí misma a cualquier situación climatológica.

Y es que en el Valle de Atauta, las condiciones climáticas son duras.

Con una gran altitud de los viñedos de 950-1.000 metros y un clima continental extremo, el viento corre constantemente de oeste a este por entre las cepas, limpiándolas y secando la uva.

El índice pluviométrico es bajo, de entre 300 y 550 l/m², repartidos a lo largo de todo el año. Los veranos son calurosos y secos, pudiendo alcanzar máximas superiores a los 40 ºC, mientras que los inviernos, son rigurosos y con frecuentes heladas, pudiendo descender las temperaturas hasta los 10 ºC bajo cero, y ocasionalmente hasta los 20 ºC negativos.

La alta insolación anual, que oscila entre las 2.200 y las 2.800 horas anuales, y la amplitud térmica que puede llegar a contrastes de temperatura de 25 ºC día-noche las semanas inmediatamente anteriores a la vendimia, proporciona una maduración lenta del fruto favoreciendo la excelente calidad final de la uva a la vez que permite obtener una gama aromática de mayor personalidad.

Así, las oscilaciones climatológicas extremas y los suelos pobres exigen un trabajo laborioso, cuidadoso y complejo, con un máximo control en el cultivo. A cambio, ofrecen un fruto de cualidades excepcionales del que, en producciones escasas, en ocasiones de 0,75 cl por cepa, se extraen vinos de excelente calidad, de complejidad aromática y gustativa y con alta cantidad de taninos.

Con un terruño verdaderamente complejo, tierra y cepa son el secreto de los vinos de Dominio de Atauta.

La vendimia se realiza a mano y por parcelas. Ésta viene determinada por los análisis de madurez de cada una de las 600 parcelas parcela.
Una vez llega a la bodega, la uva se recepciona por la planta superior desde donde cae a los depósitos ubicados en el siguiente nivel.

Cada uno de los vinos de Dominio de Atauta representa diferentes estilos que van desde la sutilidad, la potencia y la mineralidad, hasta el matiz silvestre que aporta cada terreno y cada pago según su composición geológica, ya sea arenoso, limoso, calcáreo o arcilloso y según el grosor del subsuelo.

Con una producción de 145.000 botellas, su porcentaje de exportación es del 60%
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